sábado, 2 de junio de 2012

LA GRAN INTELIGENCIA DEL ALMA


El corazón, la gran inteligencia del alma.



La mente aprende y analiza, el corazón elige y hace. Los corazones conectan, las mentes separan. La mente humana que dirige la programación interna, se apacigua rendida al corazón, que late con alegría y asombro.
La suave energía del corazón  nos envuelve con calidez y paz guiándonos hacia posibles realidades con las que nos sentimos familiarizados. El ADN registra esta identidad y toda estructura celular regresa a su originalidad. Sumergidos en este campo, permitimos reunirnos con la mente para jugar, y en la totalidad del conjunto creamos el entramado de luz que nos devuelve a los orígenes divinos.
Escuchando el fluir rítmico del corazón, desactivo la evaluación y el juicio intelectual, estableciendo la memoria del amor de estar vivo, dispuesto y receptivo a todo cuanto existe.
La estructura celular cristalina ha descubierto que no hay nada que perdonar ni esfuerzo por hacer, más que SER, simplemente SER…



¡Que el mundo de Lo Divino se muestre en cada uno de nosotros en la vibración del corazón!



La consciencia del conocimiento, la comprensión y la sabiduría, unida a La Mente de Dios nos integra a la rejilla de cristal etérica en servicio por el planeta, en voluntad divina.
Es el corazón, no la mente, el que sabe todo y contiene todas las llaves necesarias para el salto cuántico  que de paso a la esencia pura del Divino Niño.
El gran velo temporal  no impedirá que pronto, muy pronto nos juntemos en una re-unión de amor, éxtasis y alegría con nuestra familia de origen. Y la gran asociación  de abundancia a las órdenes de quienes irradien únicamente Amor  y Unicidad desde el sentir más profundo  del Corazón. Las absurdas emociones de miedo y temor  liberadas por la perfección y maravilla del SER, en Unidad con la Totalidad, integradora y sanadora…
Los invito a sumarse a la ola de energía sanadora que invade el planeta en este Ahora desde la armonía y el silencio de nuestras mentes quietas en la profundidad del Corazón; retornando a los reinos mágicos de luz de donde todos provenimos, y podemos tener todo lo que sea con solo pensarlo…Motivada en el esfuerzo de un mañana glorioso, me reúno con tu alma agradecida de saberte.

                                                            Marcela Oromí