miércoles, 4 de julio de 2012

IDENTIDAD


IDENTIDAD

Mientras que el Yo con el que te identifiques sea diferente al Yo de tu visión más elevada, tendrás esa rara sensación de “estar mirando desde afuera”, por no alcanzar tus deseos más profundos.
Una identificación concreta a través de la visualización, permitiendo a tu mente un enfoque constante del deseo de tu Yo Superior, sanará con comprensión las  diferencias en puntos semejantes de armonización, para movilizarte con facilidad hasta experimentar la identidad perfecta.
Al alinearte con la visión más elevada, vas dejando en tu paso identidades limitantes, soltando lo negativo para acceder a la identidad que resuena en la abundancia y alegría.
La reconexión sucede cuando encuentras la identidad apacible, experimentando el resto con Todo lo que Es, liberando la polaridad y el conflicto.
Alcanzar un lugar de “neutralidad” respecto a todo lo extraño y maravilloso que pueda existir, hasta hacer las pases con la diversidad del Multiverso, recordando el propósito de Tu esencia mas clara: “has venido a sanar el mundo, no a juzgarlo”
Dejar ir, soltar…o estarás sujeto a los “Síntomas de Ascensión” o “Síndrome de Aceleración Global”. Tu postura de 3D o actitud energética se ha violentado frente a un cambio repentino. Aquí la confrontación de opuestos y la resistencia, que solo logrará fatiga y abatimiento.  Vacilar en aceptar lo nuevo que Tu Identidad Superior está otorgándote, traerá aparejado malestar y enfermedad. Los síntomas físicos aparecen cuando te resistes a liberar los apegos, permitiendo que el miedo a tu propia luz y a tu poder te bloqueen...Avanza, El Espíritu Guardián te protege…Administra Tu Reino…
Después de este tiempo de vacilación te espera Un Nuevo Amanecer.
Que el Centro del Corazón pulse. No proceses con el cerebro que separa la realidad. Únete…La ilusión del entorno separado de Ti está pasando.
El Sagrado Uno, Magnífico Todo... honra tu propio sendero.
Doy lo que recibo: dicha, paz, amor, compasión sean tuyos…
                                                           
                                                                Marcela Oromí