sábado, 19 de enero de 2013

El Silencio del Alma



Cuando se alcanza la maestría o se experimentan los sonidos del mundo, pueden apagarse las distracciones, aquietarse. Toda la vida se convierte en meditación.Todo en la vida es una meditación en la que contemplas lo Divino y experimentando de esta manera, todo en la vida esta bendito. Ya no hay lucha, ni dolor, ni preocupación. Solo hay experiencia.Respira en cada flor, vuela con cada pájaro, encuentra belleza y sabiduría puesto que la sabiduría se encuentra en todos los sitios donde se forma la belleza. La belleza se forma en todas partes, no tienes que buscarla, sino que vendrá a ti.
Cuando actúas en este estado, conviertes todo lo que haces en una meditación y así, en un don, en un ofrecimiento de ti a tu alma y tu alma a El Todo.
Al lavar los platos, disfruta del calor del agua que acaricia tus manos, al preparar la cena, sientes el amor del universo que te trajo este alimento y como un regalo tuyo al preparar esta comida viertes todo el amor de tu ser.
Al respirar, respira largo y profundo, respira lenta y suavemente, respira la suave y dulce nadería de la vida, tan plena de energía, tan plena de amor. Es amor de Dios lo que estas respirando, respira profundamente y podrás sentirlo. Respira muy, muy profundamente y el amor te hará llorar…de alegría. Porque has conocido a tu Dios y tu Dios te ha presentado con tu alma.
Utiliza tu vida como una meditación y todos los eventos en esta. Camina en la vigilia, no dormido. Muévete con perfección, no sin esta y no te detengas en la duda ni el temor, tampoco en la culpa ni en la auto-recriminación, reside en el esplendor permanente con la seguridad de que eres muy amado.
Siempre eres Uno con Dios. Siempre eres bienvenido a casa. Porque tu hogar es Mi corazón y Mio es el tuyo.
Somos todo lo que es, todo lo que fue y todo lo que será.
Neale Donald Walsch