lunes, 17 de junio de 2013

Un Poema para Nadie

UN POEMA PARA NADIE 

¿Quién ha estado usando estos zapatos? 
¿Quién ha estado dando estos pasos? 
¿Quién se come este desayuno? 
¿Quién emite estas palabras? ¿Quién respira? ¿Quién se mueve como yo? 

¿Quién ha conocido tanto las montañas de la felicidad como los valles de la desilusión? 
¿Quién ha viajado a través del abismo para salir intacto por el otro lado? 
¿Quién ha sufrido tanto la alegría del dolor como el dolor del éxtasis? 
¿Qué es eso que nunca me ha abandonado, a través del nirvana, del samsara y de todos esos inefables reinos de luz? 

¿Quién ha tomado la mano de un niño, la mano del rechazado, del asustado, del moribundo? 
¿Quién es tanto el amante como el amado y el ilusorio abismo que hay entre ellos? 
¿Quién ha arrullado al universo entero entre sus brazos? 
¿Quién se encuentra más cerca de la más íntima sensación? 

¿Quién hace todas esas preguntas que no pueden ser contestadas, y aún así se deleita al hacerlo? 

¿De quién es esa música que escucho desde el amanecer hasta el anochecer? 

¿Acaso eres Tú quien calza esos zapatos? 
¿Acaso eres Tú quien respira este último aliento? 
¿Acaso eres Tú a quien regreso? 
¿Acaso eres Tú de donde nunca me fui? 

Alguna vez, con el deseo de encontrarte a Ti, me aparté de Ti. 
Me aparté de esos zapatos y de lo superficial de todas las cosas. 
Me aparté de aquello que juzgué como una mera apariencia. 
Me aparté del milagro de simplemente despertar por la mañana para ver un nuevo día, sin saber que habría de surgir. 

Y ahora... no puedo apartarme más. 
No puedo buscar ni escapar a lo que ya soy.
He sido destrozado, he llegado a la enajenación y he sido restituido por la gratitud,
sin saber por qué algún día dudé de este milagro, en primer lugar.

Jeff Foster
(Traducido por Tarsila Murguía)