sábado, 2 de julio de 2011

ABRIR LA FUENTE DEL CIELO






El libre albedrío fue dado al hombre para que sea la autoridad en su mundo, en el plano de la materia; por tanto Dios no entra en acción a menos que el hombre lo llame. Asi el hombre, por su propia voluntad, elige que Dios tome las riendas y dirija su vida... Jesús realizó esta transferencia de autoridad de lo personal a lo Divino cuando dijo: "Padre, no se haga Mi Voluntad sino la Tuya"...






Al hacer el llamado a la Presencia Divina abres la fuente del cielo, para que todas las bendiciones divinas de la luz puedan curar cualquier condición de imperfección que este manifestándose.






Qué glorioso es cuando los hombres tratan de reproducir la armonía de las esferas internas en sus vidas y en el trato con los demás. Entónces son capaces de manifestar el molde de perfección, percibiendo el propósito universal de imprimir a la imágen humana el aspecto Divino.







En servicio a las causas de la Hermandad y a la única causa de Dios, para que la Estrella Divina nazca en nuestros corazones...Encomendados al Buen Pastor de Justicia, por las Leyes de Perfección Infinita, matenemos la vista fija en La Luz, para honrar la vida en el mas sublime acto de vivir HOY.