miércoles, 30 de octubre de 2013

Observar los pensamientos

Observar los pensamientos
Recuerda, no eres la charla que oyes en tu cabeza; eres el testigo que oye esa charla.
Nisargadatta Majarah
La mente humana es dispersa por naturaleza, y tiende a generar pensamientos diversos de forma descontrolada. Además nuestra actividad corriente es en su gran mayoría una actividad inconsciente. Una forma de desarrollar la conciencia y la mente meditativa es observando nuestros pensamientos. Pero se tiene que tratar de una observación pura, es decir, sin juzgar los pensamientos como buenos ni malos, sin sentir rechazo ni tampoco engancharse con ellos. Se trata de ver pasar los pensamientos como quien ve pasar las nubes en el cielo. El hecho de ser un simple observador de nuestros pensamientos nos ayuda a desidentificarnos de ellos, puesto que dejamos de ser nuestros pensamientos para ser el que observa los pensamientos (‘el testigo’, según Ken Wilber). Ésta es en realidad la dinámica que se despierta en el proceso de la meditación. Una de las primeras cosas que descubres cuando comienzas a meditar es que tu mente- y tu vida, por la misma razón- esta dominada por un parloteo verbal en gran medida inconsciente. Y resulta interesante (y natural para quien medita) el extender esta práctica observadora a otras instancias de su vida, a cualquier momento del día manteniendo el “puro atestiguar”.
Pensamientos relacionados con satisfacer a otros, juicios de valor acerca de otras personas, ideas de control, de enojo, pensamientos acerca del pasado y miedos suelen reproducirse en nuestras mentes y la idea es ir tomando nota de ellos, ver cuáles se repiten con mayor frecuencia, sin sentir que somos ésos pensamientos si no algo mucho más elevado. Si juzgas tus pensamientos, si te ves atrapado en ellos, entonces no puedes trascenderlos. No puedes encontrar dimensiones más sutiles y elevadas de tu propio ser.
Ningún pez hablará del agua, mientras no haya salido alguna vez de ella y la haya “visto” o hecho consciente. Mientras tanto, el agua no existirá para él, simplemente será él mismo agua. Solamente trascendiendo el mundo del agua, y dándose cuenta de ella, por ejemplo desde el aire, podrá saber e integrar esa masa en la que se ve inmerso. Pues lo mismo pasa con nuestra mente, mientras no la podamos “observar” desde un punto de observación superior, es decir, “saliendo de ella, no sabremos nada acerca de ella y estaremos confundidos en el mar de esos contenidos de pensamiento sin fin…
Desarrollar esta capacidad abre el camino hacia la mente neutral, la mente intuitiva, equilibrada que trasciende la dualidad de la mente y los apegos del ego para juzgar sólo en función del Ser Superior y de los deseos del alma.
Al atestiguar imparcialmente todos estos pensamientos, fantasías, opiniones, e imágenes,empiezas a volverte libre de su influencia inconsciente. Tal como apunta Carl Jung: “Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú lo llamarás destino”. Al mirar tus pensamientos, ya no los usas para mirar al mundo. Por lo tanto te vuelves, hasta un cierto nivel, libre de ellos. Y te vuelves libre del sentido de identidad separada que dependía de ellos. En otras palabras, empiezas a volverte libre del ego. Esta es la dimensión espiritual inicial, donde el ego convencional “muere” y estructuras más elevadas de la consciencia son “resucitadas”. Tu sentido de identidad empieza naturalmente a expandirse y a abrazar el cosmos, o toda la naturaleza. Este es el comienzo de la trascendencia, el hallazgo del camino de vuelta a casa. Te das cuenta de que eres Uno con el tejido del Universo, eternamente.
Fuentes: La conciencia testigo (Laura Doria) / Ken Wilber: Testigo del Ser /
Ken Wilber es considerado como uno de los grandes investigadores y escritores espirituales de nuestro tiempo, es la figura cumbre de la Psicología Integral y la Transpersonal, y el primero en haber desarrollado una teoría de campo unificado de la conciencia. Su obra supone una síntesis espléndida de las grandes tradiciones psicológicas, filosóficas y espirituales que constituyen la “Sabiduría Perenne”.

PUBLICADO EN KUNDALINI YOGA

viernes, 18 de octubre de 2013

La mirada



"Lo externo; no pesa, no toca, ni dice nada:
Pero la mirada habla en todas las lenguas"
Alessio Andreani.

sábado, 7 de septiembre de 2013

A salvo...




A Tí te entrego todo, los ídolos que adoré, mis tesoros de oropeles por tanto tiempo defendidos, dulce sacrificio de sueños de culpa, recipientes de dolor y miedo. A cambio de tan ‘valiosa’ dádiva, lo que tu Voluntad dispone para mí, un instante eterno y presente de Inocencia inmaculada, completamente libre de dolor y completamente a salvo de todo sufrimiento. 

He aquí mi ofrenda en este instante, donde están contenidos todos los instantes, pues ya no deseo que ni uno solo de mis sueños infelices demore la llegada del recuerdo del Amor. Paco Mingorance

lunes, 2 de septiembre de 2013

Hoy es el día...




Podemos elevar nuestros pensamientos hacia arriba. Podemos saludar a cada día con una sonrisa.
Hoy es un día para que puedas empezar a crear una vida plena y feliz.

Hoy es el día para comenzar a liberar todas tus limitaciones.

Hoy es el día para que puedas aprender los secretos de la vida. Tú puedes hacerlo.


Puedes cambiar tu vida para mejor.

Ya tienes las herramientas dentro de ti para hacerlo. Estas herramientas son tus pensamientos y tus creencias.

No pierdas tus pensamientos en la culpa. Ninguna persona, lugar o cosa tiene ningún control sobre tus sentimientos porque no piensan con tu mente.

Esta es la razón por la que realmente no tienes control sobre los demás-, como sabes, no puedes controlar sus pensamientos. Nadie puede controlar a otra persona a menos que lo autorice. Pero quieres ser consciente de esta poderosa mente que tienes. Puedes tomar el control total sobre tu propio pensamiento. Es la única cosa que sobre lo que siempre tendras el control total. Lo que elijas pensar es lo que obtienes en la vida. Yo he optado por tener pensamientos de alegría y agradecimiento, y tu también puede hacerlo.

Podemos aprender a pensar sólo en todo lo bueno en el mundo. Podemos elevar nuestros pensamientos hacia arriba. Podemos saludar a cada día con una sonrisa. Podemos dejar que el mundo sepa que estamos felices de estar vivos. Podemos agradecer a cada paso. Podemos amar a nuestros cuerpos. Podemos ser nuestros mejores amigos.

Louise L. Hay